16.8.26

La Sauvignon Blanc se adelantó: una brotación temprana en pleno invierno



Brotación temprana de la Sauvignon Blanc


El invierno todavía no terminó y nuestra Sauvignon Blanc ya nos está dando una señal de que tiene ganas de empezar la temporada.

Hoy, 15 de agosto, salimos a recorrer el viñedo y nos encontramos con algo que, para esta época del año, nos llamó bastante la atención: la Sauvignon Blanc ya está brotando.

Hace apenas unas tres semanas habíamos podado las plantas y, como todos los años, esperábamos que las yemas pasaran tranquilamente el invierno hasta que llegaran los días más templados. Pero este año parece que la vid tiene otros planes.

Al mirar de cerca las plantas se pueden ver las yemas abiertas, algunas todavía apenas asomando y otras mostrando ya ese pequeño brotecito que anuncia que la planta está despertando. Es un momento muy lindo de ver, porque después de meses de quietud de repente aparece nuevamente el verde y uno empieza a sentir que una nueva vendimia se pone en marcha. Pero también es un momento para estar atentos.

¿Es demasiado temprano?




Para San Nicolás, encontrar la Sauvignon Blanc brotando a mediados de agosto es, sin dudas, bastante temprano. La Sauvignon Blanc es una variedad que suele arrancar relativamente pronto, pero todavía estamos en una época en la que puede aparecer alguna mañana muy fría e incluso alguna helada.

Y ahí está justamente nuestra preocupación.

Mientras la yema está cerrada y dormida, la planta puede soportar temperaturas bastante bajas. Pero cuando empieza a abrirse y aparece el brote nuevo, ese tejido tierno se vuelve mucho más delicado. Una helada fuerte puede quemarlo en pocas horas.

Por eso, desde ahora vamos a mirar el pronóstico con un poco más de atención.

Como regla general, una noche cerca de 0 °C ya merece que estemos atentos. Si la temperatura baja hasta alrededor de -1 °C, la situación empieza a ser preocupante, y con temperaturas de -2 °C o menos el riesgo de que los brotes sufran daños importantes aumenta mucho.

Claro que no todo depende de un número. También importa cuánto tiempo dura el frío, si hay viento, si la noche está despejada, la humedad y hasta el lugar exacto donde está cada yema dentro del viñedo.

Una poda que se hizo hace apenas tres semanas




Hay otro dato interesante: podamos hace unas tres semanas. La poda también influye en cuándo comienza a despertar la planta. Una poda más temprana puede favorecer que las yemas comiencen a moverse antes, mientras que una poda más tardía puede ayudar a retrasar un poco la brotación.

Este año, entre la poda y las condiciones que tuvimos durante estas últimas semanas, la Sauvignon Blanc parece haber encontrado las condiciones necesarias para empezar a despertar antes de lo que esperábamos.

Y acá aparece una de esas situaciones que hacen tan interesante trabajar con la vid: uno puede planificar, podar y esperar, pero después es la planta la que termina diciendo cuándo empieza la temporada.

No todas las yemas están igual

Hay algo que nos tranquiliza un poco cuando miramos las plantas de cerca. La brotación no parece ser completamente pareja. Algunas yemas están más adelantadas, mientras que otras todavía están cerradas o recién empezando a hincharse.

Eso puede ser una pequeña ventaja si aparece una helada. No todas las yemas se encuentran exactamente en el mismo momento y, por lo tanto, no todas tendrían necesariamente el mismo riesgo.

De todos modos, queda por delante una parte del invierno en la que todavía pueden aparecer noches muy frías. Y cuanto más temprano despierta la planta, más tiempo queda expuesta a esas posibles heladas tardías.

La foto de hoy

La foto que acompaña esta nota es de una de nuestras plantas de Sauvignon Blanc y muestra justamente ese momento de transición.

La vid todavía tiene aspecto de invierno: madera desnuda, poda reciente y el paisaje todavía bastante apagado. Pero si uno se acerca, ahí están las pequeñas yemas anunciando lo que viene.

Es apenas el comienzo, pero para nosotros marca oficialmente el inicio de una nueva etapa.

Ahora empieza ese período en el que vamos a mirar cada vez más seguido las plantas, observar cómo avanzan los brotes y, sobre todo, cruzar los dedos para que no aparezca una helada demasiado fuerte.

Porque una cosa es segura: la Sauvignon Blanc ya decidió que el invierno se le hizo largo.

Y nosotros, como todos los años, vamos a acompañarla y a ver qué nos trae esta nueva temporada.

6.4.26

"Escribir un vino", el relato de la gestación de un vino natural donde San Nicolás es protagonista

 

"Escribir un vino: relato de la gestación de un vino natural", la última obra del autor Federico Levín, propone una mirada profunda sobre el proceso de creación de una bebida que trasciende el consumo masivo para convertirse en un conductor narrativo. El libro tiene un interés especial para San Nicolás ya que un punto destacado de esta publicación es el capítulo denominado "El territorio", donde el autor rescata la historia vitivinícola de nuestra ciudad. En estas páginas, Levín se apoya en la investigación del periodista Walter Álvarez y su libro "El vino nicoleño. Cien años de vitivinicultura en San Nicolás" para reconstruir un pasado productivo nicoleño. Además, el texto detalla la experiencia actual de elaboración de vinos artesanales con uvas Torrontés Riojano, provenientes de un viñedo experimental local implantado en el año 2004 que hoy se encuentra en plena producción.

La obra, editada por el sello Fiordo bajo la colección Legua explora en estas 160 páginas la historia detrás de las cepas que durante décadas fueron consideradas marginales y el renacer de una forma milenaria de producción a pequeña escala. La investigación lleva al lector por zonas de la llanura pampeana donde el contacto directo con los productores permite observar el impacto de la mínima intervención y el trabajo mancomunado en el resultado final del producto. 

Una defensa de la producción artesanal y la identidad local

El libro funciona como una defensa de una práctica del vino que es, al mismo tiempo, personal y política, alejándose de los tecnicismos vacíos para centrarse en la experiencia humana. Ricardo Romero, reconocido escritor, describe la escritura de Levín como un proceso que se piensa a sí mismo sin volverse abstracto, destacando una cualidad burbujeante e impredecible similar a los vinos naturales que describe. Esta edición busca integrar al aficionado al consumo racional de vinos en un paisaje específico, poniendo el cuerpo y la sensibilidad al servicio de un proceso artesanal que desafía las lógicas del mercado industrial y reivindica las raíces de nuestra región.

Para los amantes de la literatura y la gastronomía en San Nicolás, esta obra representa un aporte significativo al ensayo literario contemporáneo. El libro, que está disponible en Mercado Libre, permite acceder a una historia que une el pasado de la vitivinicultura local con los desafíos de la producción independiente hoy. "Escribir un vino" se posiciona como una pieza clave para entender cómo los productos de la tierra y la investigación histórica del periodismo local se transforman en una herramienta de expresión cultural de gran impacto.

5.9.25

la vitivinicultura local en la escuela

 La comunidad educativa del Colegio Americano Integral llevó a cabo su Feria de Ciencias, y uno de los temas elegidos fue la vitivinicultura.

Uno de los stands estuvo dedicado a la vitivinicultura nicoleña. Meses antes, los alumnos elaboraron su propio vino, y tuvimos el honor —junto a Hugo Lagostena— de ser invitados para asesorarlos en el proceso de vinificación. El vino fue luego degustado por los presentes, quienes lo recibieron con gran entusiasmo y valoración.

De esta manera, la escuela no solo promueve el conocimiento científico, sino que también revaloriza la historia local, en especial un sector muchas veces olvidado: los 100 años de vitivinicultura en San Nicolás.

Es profundamente alentador ver cómo una institución educativa se compromete con la memoria colectiva y reconoce el trabajo de quienes, durante generaciones, han contribuido al desarrollo cultural y productivo de la región.









24.2.22

Neblina

 En algunas mañanas de febrero el viñedo se muestra en un paisaje estremecedor.








15.2.22

Moledora centenaria

La moledora que usamos cumplió 100 años. Es marca Guy Mital y fue usada en la antigua bodega de la familia de Hugo Lagostena donde, en época de vendimia, molía 20.000 kilos de uva por día. 



14.2.22

Viñedo Dance

 Los espantapájaros bailan con el viento. Zumban y reflejan el sol y esto llena de preguntas a los pájaros, que prefieren ir a comer a otro lado. De esta forma logramos mantener la sanidad de las uvas hasta la vendimia.



Vendimia

Fue un año muy caluroso, pero seco, con gran amplitud térmica, algo poco común para la zona. Las uvas maduraron temprano y la vendimia se adelantó. Los espantapájaros funcionaron muy bien y casi no hubo racimos afectados. La sanidad de la uva resultó muy buena y la cosecha fue abundante. 

Syrah



Fernando Demarco y Hugo Lagostena en las tareas de descube y prensado



Torta de orujo después de prensado



9.2.22

Deshojado

Una semana antes de la vendimia deshojamos las vides en la cara que da al Este. Sacamos las hojas ubicadas en las inmediaciones de los racimos, aquellas que le tapan el sol. Esta práctica evita la podredumbre, ya que favorece la aireación y la exposición solar, mejora la coloración y la calidad aromática de las uvas, permite una maduración más homogénea del racimo y facilita la vendimia manual.